lunes, 26 de julio de 2010

Comida, sin comer! Comeré

Si pues, hoy dije tengo que también escribir sobre cómo? y lo qué comemos? Te levantas por las mañaya, por las prisas del voy a llegar tarde te tomas una tacita de café para despertar ¡dices!, te has metido una buena dosis de ácido para contribuir a tu ulcera de estomago. A media mañana, luego de tomás -en argentino- un juguito de naranja porque tiene vitamina c y es buena para el estomago; mentira, más ácido. Al mediodía ya el hambre apremia y el pedazaso de cake entra pronto como una cobaya a su madriguera acediada por el zorrillo; pero porque somos así los seres humanos; entre la una y las tres pedimos una ensaladita para poder dárnosla de sanos y, luego en invierno el chocolatito, que si es bitter más ácido y en verano una cervecita o una cocacolita, ¡extraordinario para el estomago! Ya como quién no quiere la cosa en la noche nos reunimos con el grupo de amigos para disipar el denso día de trabajo y nos tomamos unas cervecitas y con comemos un montadito o unas uñitas de chancho, tan ricas las uñitas del puerco bien hechas…erda, ajo! Pero porqué no acaba ahí la cosa estamos con estrés entonces no tomamos el somniferio, y ahí es cuando el estomago te habla y te dice ¡para ya brother!, te habla como si fueras el dueño de tu tú lavadora y, entonces la ácides entra por la puerta sin pedir permiso; y ya está ahí al frente como si un rock star te hablara desde la viscera. Persona que estás leyendo esto no te engañes más, mejor come lo que te gusta, pero sí, metete ha algún deporte, no sé nado sincronizado o fulbito de mano, lo que sea; pero has deporte por tú autoestima y por tí. Aquí sentado escribiéndote esta carta que para muchos de tus parientes quizá sea una pérdida de tiempo, pero es sin que lo quieras aceptar un sano lavado a tú conciencia, sano porque te beneficia, y a tú conciencia porque siempre somos por algún costado reticentes. Me entra de por si la poesía y entonces solo quiero jugar con las palabras, con cada letra mal colocada, con las comas y puntos y comas: como lo que le hechas a tú sufrido estomago, y pienso en todos. Si, hasta en mi abuelo que sufría de ulceras intrauterinas, aunque murió de una embolia pulmonar, te sigo amando mi gordo preferido, y lo digo en presente porque para mí no se fue ni se ira, diga lo que diga el mundo, yo aquí dentro mío lo llevo. Y pues, ¿entonces? Quieses son los que me quieres debatir ¿Hay por ahí algún valiente intendente? Yo deje los absolutismos atrás hace rato y ahora solo me dedico a buscar felicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario